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Nueva etiqueta de eficiencia energética para viviendas

La misma establece un cambio de paradigma en lo que respecta a la evaluación de la eficiencia en viviendas permitiendo identificar a qué clase pertenece cada una. Además, ofrece datos sobre la demanda energética de la vivienda (en kWh/m2) y detalla su aporte en términos de energía renovable.

25/02/2019

La norma IRAM 11900 Prestaciones energéticas en viviendas. Método de cálculo y etiquetado de eficiencia energética es un documento elaborado por los especialistas y sectores profesionales del Subcomité de Eficiencia Energética en Edificios de IRAM, que representa un cambio en lo que respecta a la evaluación de la eficiencia energética en viviendas. El resultado del análisis de las prestaciones energéticas se informa en la etiqueta que permite calificar a la vivienda en la escala de eficiencia que va desde la letra A (más eficiente) hasta la letra G (menos eficiente).

El método de cálculo contempla los aportes para las diferentes prestaciones energéticas: energía primaria para calefacción y refrigeración,  agua caliente sanitaria (A.C.S.),  los consumos de energía de los sistemas y los equipos de calentamiento de agua existentes, tanto los convencionales como aquellos que utilizan colectores solares térmicos y los sistemas llamados “híbridos”, así como el requerimiento de  energía para iluminación.

La IRAM 11900 también evalúa el aporte de las energías renovables, es decir que cuando la vivienda posea una instalación de aprovechamiento de energía solar térmica para la producción de agua caliente sanitaria (A.C.S.), se considera su contribución al sistema. De manera similar, cuando la vivienda cuente con una instalación de producción de energía solar fotovoltaica para la generación de energía eléctrica, se estima su aporte al sistema en términos de energía primaria.

Además, la IRAM 11900 cuenta con un capítulo de “Estrategias Pasivas de Diseño Arquitectónico” (EPDA) con el fin de establecer pautas constructivas en la etapa de proyecto que colaboren con el uso eficiente de la energía en las viviendas de uso residencial. Estos lineamientos abordan la aislación e inercia térmica, la protección solar, la ventilación natural, la captación solar, la humidificación y el entorno.

Este etiquetado permite, así, tomar conocimiento del gasto energético de la vivienda traducido en kWh/m2 (kilowatts hora por metro cuadrado). Al identificar el consumo y realizar un relevamiento de la vivienda en materia de equipos de climatización instalados, materiales constitutivos de la envolvente, lugar de emplazamiento de la vivienda (zona bioclimática, orientación, etc.) y sistema constructivo en general, permite individualizar aquellos ítems que requieren de una mejora para colaborar con el ahorro de energía.